Un dato interesante es la proporción estimada del principal tributo que recauda el Estado, el IVA, con respecto a los ingresos petroleros. Los ingresos por concepto de IVA son mayores en un 63,41% a los petroleros, con un precio de barril subestimado de 50 dls. Pero si realizamos el cálculo tomando en cuenta el precio del barril promedio (Enero-Octubre 2011), es decir, 99,52 dls, los ingresos estimados serian 106,1 millardos de Bolívares, superando en 21,8% los ingresos por IVA. Esto significa que en teoría nuestro principal tributo recaudador supera en aporte público a nuestra principal industria exportadora, pero que en la práctica, tomando en cuenta valores de mercado más exactos, la situación se invierte.
El IVA se reafirma como el primer tributo de la Nación, con una participación del 52,7% en los ingresos brutos no Petroleros. Esta característica es importante, porque el IVA es un impuesto regresivo, es decir, lo cancelado es independiente del nivel de ingreso, solo depende del nivel de gasto. El peso del Estado está siendo cargado en su mayor parte por los ciudadanos de menores ingresos.
El equipo de Giordani estimo una inflación entre 20% y 22%, con una tasa de crecimiento del 5%. Ello indica que Venezuela continuara teniendo una depreciación monetaria mínima de 15% el próximo ano. Se cuenta inevitablemente con la aplicación de la Ley de Costos y Precios Justos, para mantener niveles de inflación "bajos". Sin embargo, la experiencia mundial en la aplicación de este tipo de leyes, hace pensar que no será aplicable en el mediano plazo, por la inmensa burocracia que requiere para ejecutarse efectivamente. La manera cortoplacista de disminuir la inflación es la disminución de la partida más relevante de la economía venezolana, el Gasto Publico. En vísperas de las elecciones, luce poco probable que esto ocurra, e incluso se podría esperar que aumente, llevándose consigo la inflación.